sábado, 8 de octubre de 2011

    Pues si, he vuelto, exactamente un año después. He vuelto a la ciudad que me vio renacer como estudiante y persona. Hace un año ya que me emprendí en esta nueva experiencia de la que si te soy sincero paso de despertarme. Me siento en fase de realización, y quiero ser el mejor, es una de esas veces en las que no quieres quedar segundo, no quieres ver como otros se llevan la gloria, quieres ser el puto amo.

Si me lo permites te contaré que curse estudios de derecho durante 3 años, y luego lo dejé, fueron los 3 años mas inútiles, aburridos y planos de mis 23 primaveras. Ya desde el principio, el derecho me pareció una camiseta dos tallas más pequeña, agobiante. No termino de entender por que no acabe de encajar en aquel engranaje de leyes, clases de 3 horas tomando notas de algún profesor sin verdadera emotividad al hablar, compañeros que no prestan ni la goma de borrar y anfiteatros en los que no existía relación alguna entre docente y alumno. De lunes a viernes durante 3 años, 3 largos años.

Al acabar el colegio, yo no tenía ni idea de que hacer, a ver, tienes 18 años piensas en chicas todo el día, constantemente. Sueñas con emigrar a alguna parte del hemisferio sur, lejos de tus padres, llevarte a tus colegas, jugar al fútbol, estar de fiesta en playas de postal turística y sin saber como, ser rico, pero riquísimo. Quién no ha pensado así? El cine que vemos de pequeños nos hace mucho daño, demasiado quizás.

Pero o bien tu padre se apellida Millonetti, Burns o Hilton o eres la reencarnación del conocido como Tony Montana y ese no es el caso.

Mi padre como buen padre que es, este hombre trabaja bastante más de lo que duerme, me aconsejo duramente decantarme por el mundo del derecho. "¡Con todos los idiomas que tienes!", "¡Con lo que a ti te gusta viajar!", y finalmente el: "hijo, tu tienes que estudiar derecho para ser embajador".
PAM expectativas por las nubes, este hombre espera demasiadas cosas de mi pensaba yo, aún así me pintaba el cuadro bastante fácil recordándome batallitas de gente conocida que había sacado la carrera y que 20 años después disfruta de una renta más que buena y una vida fácil. Sin embargo mi padre nunca me preguntó que qué quería ser y ese fue el fallo que cometió. Aunque con el paso del tiempo, he de decir que gracias a él, aprendí algo más de mi mismo y me ayudó a decidirme sobre que era lo que yo deseaba y por que razón me gustaría levantarme por las mañanas. Si vas a hacer algo y quieres hacerlo bien, tiene que gustarte, así intentarás dar lo mejor de ti mismo y conseguir tus objetivos.

Yo no quiero tener que defender algo, sabiendo que es malo, no me gustan los teatros y la justicia es un festival de la interpretación a mi ver. Sin embargo mi pasión a parte de la música, el cine, la lectura o viajar, es la política. Me apasiona todo lo que sucede en ella y como unas pocas personas pueden dirigir el rumbo de todo un pueblo. Intento seguir la actualidad política cual vieja delante de los programas de corazón o de saber vivir. Y aunque hoy en día la política sea un circo con más aforo que el de la justicia, me gusta contar historias e intentar saber que pasa realmente ahí afuera ( un saludo para mi amigo Jorge que me metió en Expediente X).

Creo que esta a sido una buena parrafada y ya está bien



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